Incorporación
La incorporación se refiere al proceso de integrar y adaptar a los nuevos empleados a la organización. Implica proporcionarles los conocimientos, las herramientas y los recursos necesarios para que desempeñen con éxito sus funciones y se conviertan en colaboradores valiosos para la empresa. La incorporación suele comenzar antes del primer día del empleado y se prolonga durante un periodo determinado, que puede oscilar entre unos pocos días y varias semanas.
Durante el proceso de incorporación, se presenta a los nuevos empleados la cultura, los valores, las políticas y los procedimientos de la empresa. Reciben orientación y formación para familiarizarse con sus responsabilidades laborales, los miembros de su equipo y la estructura organizativa. Además, la incorporación tiene como objetivo establecer expectativas claras, forjar relaciones y fomentar el compromiso y la retención. Al integrar eficazmente a los nuevos empleados, las organizaciones mejoran su productividad, reducen la rotación de personal y maximizan su éxito general.